miércoles, 29 de abril de 2009

Ante los reiterado escritos anónimos, amenazas y provocaciones, señalamos


Amigos y amigas, vecinos y vecinas, dirigentes de organizaciones sociales y populares:
Desde el Comité por la Promoción de Derechos Humanos se nos hace necesario comunicarnos con ustedes, con quienes reciben nuestros mail, con quienes visitan nuestro blog, o nuestros contactos en facebook y también quienes sintonizan nuestro programa radial, como ustedes saben desde el mes de enero hemos estado acompañando la presentación de una querella en contra de un alto funcionario municipal de la comuna de La Pintana, el que es acusado de violación y abusos sexuales por parte de una secretaria de dicha municipalidad.


En este intento hemos utilizado distintas estrategia para hacer público el hecho y para provocar que la autoridad política comunal, el Sr. Alcalde, los concejales, el partido en que milita el acusado y la comunidad entera se pronuncie y condene estos hechos. Hasta el momento sólo hemos tenido el apoyo decidido de una concejal, de la Asociación de Funcionarios del municipio de La Pintana, del Colegio de Profesores, de dirigentes vecinales y de muchos funcionarios municipales que en forma anónima manifiestan su preocupación porque estos hechos que denuncia Paloma Cárcamo, no son aislados, ni los únicos que han ocurrido.


A nosotros se nos convierte un deber ético acompañar esta denuncia, promover que se investigue por las policías, que los tribunales dispongan de toda la información para que ninguna trabajadora o trabajador que presta servicios al gobierno comunal sea violentado física, psicológica y moralmente, como denuncian algunos trabajadores. El gobierno local, como los gobiernos centrales deben estar al servicio de las personas y cuando cometen abusos estos se convierten en violaciones a los derechos humanos, toda vez que son avalados por instancias y estructuras que concentran cuotas de poder político, administrativo, económico y legal.


Meses después que esta denuncia se haya realizado por los canales pertinentes, el acusado dispone de un manto protector que lo encabeza la primera autoridad comunal, el Sr. Alcalde quien ante la denuncia que se realizó en Contraloría debió iniciar un sumario administrativo por los hechos denunciados y suspenderlo de sus actividades. Muy por el contrario este acusado fue trasladado a la Asociación Chilena de municipalidades que preside el alcalde Pavez.


Respecto el sumario que está en curso, varias voces han rumoreado desde el interior del municipio que éste, está centrado en el incumplimiento horario de los funcionarios el día en que se cometieron los delitos y no centrados en los delitos cometidos. Hasta el momento no han entregado los antecedentes que nos permitan despejar esa duda instalada por altos funcionarios municipales y operarios políticos del PPD, partido al que pertenece el acusado y sus protectores. Si esto es así, el jefe político de la comuna está incumpliendo el estatuto administrativo que se encuentra obligado a cumplir y el conjunto de los funcionarios municipales que conocen de dicho proceder, están constituyéndose en cómplice y parte del delito, toda vez que los funcionarios públicos están obligados a denunciar los delitos de los que son testigos.


Hacemos público hoy este recuento de hechos ya que durante todo este periodo diversas voces y de distintas formas, han intentado desacreditar y silenciar nuestras denuncias, para ello han usado distintas estrategias y amenazas. Han llamado telefónicamente a quienes firmaron la carta abierta a Jaime Pavez, han vociferado cada vez que concurrimos al municipio, han gritado en el medio de patio municipal, “que quiénes somos”, “que ellos tienen una mayoría”, “que por nuestra culpa hay funcionarios con sumarios administrativos”, un honorable concejal que vocifera por la construcción de nuevas mayorías y que en privado manifiesta su apoyo a nuestra denuncia, en la sala de concejo se desespera y busca el consenso entre los concejales para expulsar a un mimbro de nuestro comité, que se encuentra sentado en una silla donde debiera sentarse tan distinguida autoridad, han usado cobardemente el anonimato para levantar calumnias y sembrar dudas respecto de Paloma Cárcamo y su comportamiento, nos ofrecen pruebas y evidencias, apelan al digno pasado que tuvieron enarbolando la lucha contra la dictadura y nuestras coincidencias, sin embargo existe un abismo de diferencias.


Nuestras denuncias son públicas, damos nuestros nombres, no nos amparamos cobardemente en el anonimato, ni sembramos amenazas veladas, menos aún concurrimos a la vulgaridad de los insultos que nos han lanzado y han pronunciado, porque nuestra defensa no es personal, tiene un horizonte político y público, por lo tanto nuestra acción la hacemos de cara a la comunidad, sin ofender, pero golpeando firme, cuando nos hemos equivocado con la misma fuerza y dignidad lo reconocemos, pero no usamos cobardemente el anonimato, ni nos escondemos en las faldas del poder administrativo y municipal como en los peores tiempos de nuestra historia.


Escribimos esta carta para emplazar a los que opinan, ofenden y amenazan, tratando de aparecer como cercanos y refugiándose en la galería, los emplazamos a que repudien en lo público los abusos cometidos, a que repudien la cobardía de aquellos hombres que con poder, abusan de mujeres, hombres y niños, a que defiendan con dignidad y valentía lo que dicen en privado.


Sabemos que mantienen un silencio sepulcral en público, no han contestado las cartas, ni las interpelaciones, sin embargo nos envían señales y mensajes a través de antiguos militantes de la izquierda, a través de mensajes en el blog, etc, etc.


Hacemos un llamado a la comunidad a estar alertas, a sumarse a las acciones de denuncias y repudio que nuestro comité y las organizaciones sociales comprometidas con esta causa, estamos y estaremos convocando y de sobremanera la comunidad debe enterarse que hoy están operando poderes desde la sombras, en la oscuridad del anonimato para desprestigiar a la mujer que fue abusada, a su familia, a los miembros del comité que la acompañan. Estas acciones nos recuerdan los días oscuros de la dictadura donde el soplonaje y la sospecha se instalaron en nuestra sociedad, donde desde cualquier lugar podía llegar una golpiza o la persecución laboral. Creemos que nuestra sociedad se merece una situación distinta y que tan vil cobardía, debe recibir el repudio de generalizado de la población.



Comité por la Promoción de Derechos Humanos.

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